TAC!
Festival de Arquitectura Urbana 2024
El proyecto de San Fernando, presentado por su ayuntamiento, destacó el concepto del espacio público como componente vital de una ciudad de éxito, que supone una estrategia competitiva basada en el conocimiento y la información, y no en el consumo masivo de recursos, donde la cultura se convierte en motor de cambio y dinamizador de la economía y el empleo en la ciudad.
Asimismo, su propuesta se centró en la creación de espacios públicos multifuncionales para la interacción social y la expresión cultural, y el diálogo entre una amplia diversidad de personas, diseñados y gestionados de manera tal que garanticen el desarrollo humano, y que promuevan la convivencia, la conectividad y la inclusión social.
La arquitectura como herramienta de transformación social en los espacios públicos.
La bahía de Cádiz, su litoral y las poblaciones que comparten este singular entorno paisajístico constituyen uno de los enclaves más singulares, tanto a nivel geográfico como histórico, de Andalucía.
La plaza del Rey, presidida por el edificio que alberga el ayuntamiento, representa una nueva centralidad urbana dentro de la estructura lineal que supone la calle Real y el singular conjunto de espacios públicos encadenados a lo largo de su recorrido que se han ido consolidando.
El diseño de la plaza refuerza el valor paisajístico de la continuidad peatonal entre la calle Real, el ayuntamiento y el mercado, consolidando la fuerte intensidad de centralidad, relación y representatividad urbana que históricamente ha estado presente, en mayor o menor medida, en la plaza del Rey.
Carlos Montes González y José Rodríguez Lucena
Como si de un catalizador se tratara, este pabellón propuso activar el potencial de uno de los recursos naturales más abundantes y sostenibles con que cuenta la provincia de Cádiz, la Sal. Su litoral y singular entorno paisajístico constituyen uno de los enclaves naturales con mayor interés patrimonial, arquitectónico e identitario.
Tanto es así, que la fauna que rodea las salinas ha dependido del proceso del nacimiento de la sal. Las aves que se sitúan próximas a estos grandes lugares encontraban en ellas el alimento para sus crías según el estado de las mareas. Las primeras referencias clásicas al respecto de las salinas de evaporación solar las encontramos en Tito Livio y en Plinio y a día de hoy podemos decir que los procesos de cultivo de la sal han variado muy poco. Además de los usos tradicionales de la sal, existen múltiples aplicaciones que pueden ofrecer un impulso económico y social al lugar donde nos encontramos.
Estas aplicaciones, basadas en la conjugación de nuevas tecnologías y procesos vernáculos, exprimen lo más interesante del conocimiento ancestral y el potencial de las herramientas digitales que actúan en el mundo de hoy. La propuesta, por tanto, plantea que la arquitectura sea una herramienta de transformación social en el espacio público. Desde la centralidad del espacio en que nos situamos emergemos hacia el exterior, hacia el entorno y sus recursos, haciendo transversales cuestiones sociales y climáticas. Alzando los valores vernáculos de los modos de vida tradicionales y sumamente sostenibles con el desarrollo económico y social.
Durabilidad, reutilización y principios sostenibles
El pabellón empleó tres materiales para su construcción: sal, madera y acero.
La sal se usó para conformar el basamento del pabellón, emulando las tradicionales montañas de sal tan habituales en el paisaje cercano. Para contener la sal se utilizaron tableros de madera de contrachapado. Estos elementos por su estado de delimitación definen la continuidad entre lo estacionado/permeable, centro/contorno, abierto/expuesto. El interior y el exterior que participa y el interior que expone. El elemento emergente, que nos recuerda las antiguas estructuras metálicas de los medios empleados en el transporte y trasiego de la sal, se construyó mediante una estructura lacada en blanco.
Sobre ese elemento emergente, esta suerte de Torre de Hércules, Templo de Hércules, santuario que existió en las antiguas Islas Gadeiras y posterior sistema de vigilancia desde 1610, se instalaron los paneles de sal como envolvente de la crisálida en la que el usuario se adentraba para reconocer, asumir y visualizar el potencial de este diálogo entre historia y mitología, desarrollo humano, convivencia, conectividad e inclusión social.
Creación de los pilares de sal
Este proceso parte de la utilización de un elemento base como es el metacrilato reciclado. Su superficie, acondicionada para tener mayor capacidad de adhesión, es cubierta por una capa de resina, utilizando medios manuales exclusivamente, sobre la cual se vierte la sal.
Esta sal se ha criado exclusivamente en el cristalizador de la salina para obtener el cristal más blanco y puro. Con ello se consigue que los paneles tengan la imagen mas limpia y clara de lo que representa el proceso de formación de la sal. Posteriormente, se aplica una capa de protección y quedan listos para su colocación.
TAC! es un festival anual que promueve la innovación y experimentación en la arquitectura a través de la construcción de un pabellón temporal en diferentes ciudades de la geografía española.